Es una de las situaciones más comunes y más bronca que dan: salís a la calle y el auto está apoyado sobre una mordaza o directamente sobre el freno de mano, porque le sacaron una o más ruedas. Antes de mover un dedo, hay tres cosas que tenés que hacer, en este orden, porque de eso depende que después puedas hacer el reclamo sin problemas.

1. Sacá fotos en el momento, antes de tocar nada

Lo primero es fotografiar el auto tal cual lo encontraste: la posición sobre la mordaza o los tacos, la o las ruedas faltantes, y el estado general del vehículo. Estas fotos son la prueba de que el hecho ocurrió y de cómo quedó el auto. Sacalas con buena luz y desde varios ángulos, antes de que alguien lo mueva o lo empiecen a manipular.

2. Fotografiá también una de las ruedas que sí quedaron colocadas

Este paso se suele pasar por alto, pero es clave: sacale una foto a una de las ruedas que no te robaron, bien de cerca, mostrando la llanta y el neumático. Sirve para poder identificar exactamente la medida, el modelo y las características de las ruedas robadas, algo que después te van a pedir tanto para la denuncia como para la gestión con la compañía de seguros.

3. Hacé la denuncia policial

Con las fotos ya sacadas, el siguiente paso es radicar la denuncia en la comisaría más cercana o de forma virtual si tu jurisdicción lo permite. La denuncia policial es el documento formal que dice que el hecho existió, y es un requisito prácticamente en cualquier gestión posterior, ya sea con la aseguradora o con la policía en caso de que aparezcan las ruedas.

¿Por qué importa el orden?

Porque una vez que movés el auto, cambiás la mordaza o lo llevás a un taller, perdés la posibilidad de mostrar la escena tal cual quedó. Y sin esas fotos, después es mucho más difícil respaldar cualquier reclamo. Primero registrás todo, después actuás.

Un dato extra para la próxima

Si todavía no aseguraste el auto o estás por renovar la póliza, vale la pena preguntar puntualmente si la cobertura incluye robo parcial (que es justamente este caso: robo de una parte del vehículo, no del auto completo). No todas las coberturas lo incluyen de forma automática.