El seguro de hogar es de esos que contratás y esperás no usar nunca. El problema es que, si llega el día que lo necesitás, no es momento de enterarte de la letra chica. Te cuento qué suele cubrir una póliza básica y qué queda afuera.

Lo que casi siempre está cubierto

Lo que suele quedar afuera (o necesita algo extra)

La suma asegurada: el número que define todo

Muchas pólizas se contratan con una suma asegurada que no se actualiza y, con el tiempo, queda muy por debajo del valor real de reposición de la vivienda o de sus contenidos. Si el día de mañana hay un siniestro grande, cobrás en proporción a esa suma, no al valor real. Por eso, al cotizar, conviene revisar la suma asegurada con números actualizados, no dejarla en piloto automático.

Casa propia vs. alquilada

Si alquilás, igual te conviene un seguro de hogar: cubre tus pertenencias y tu responsabilidad civil, más allá de que la estructura del edificio esté asegurada por el propietario o el consorcio.

Cuando cotizamos tu seguro de hogar, te muestro exactamente qué incluye cada plan y qué queda afuera, para que decidas con toda la información, no después de un siniestro.