Las motos se roban más que los autos, se accidentan más seguido y, sin embargo, muchas veces se aseguran peor. Acá te cuento qué mirar antes de contratar, para que no te lleves una sorpresa el día que la necesites de verdad.

El seguro obligatorio no te cubre a vos

La cobertura mínima obligatoria es de responsabilidad civil hacia terceros: si con tu moto le causás un daño a otra persona o a otro vehículo, eso se cubre. Pero si a tu moto se la roban, se prende fuego o se choca, con ese seguro básico no cobrás nada. Es la cobertura más barata, pero también la que menos te protege a vos.

Robo total vs. robo parcial

Acá hay un punto clave que en moto pesa más que en auto: el robo parcial. No es lo mismo que te roben la moto entera a que te afanen el espejo, la óptica o la batería mientras está estacionada. Algunas coberturas incluyen robo parcial y otras no, y en moto ese tipo de robo es más común de lo que pensás. Vale la pena preguntar puntualmente por esto al cotizar.

Incendio y daños totales

La cobertura de incendio total suele venir junto con la de robo total en los planes intermedios. Es una combinación razonable si tu moto tiene algunos años y no le vas a poner todo riesgo.

¿Cuándo conviene todo riesgo en moto?

Un dato que se pasa por alto: los accesorios

Baúl, alarma, GPS o algún agregado que le sumaste a la moto por fuera de fábrica, por lo general no queda cubierto automáticamente. Si invertiste en accesorios, avisame al cotizar para ver si conviene declararlos.

Como con el auto, acá también comparo entre las compañías con las que trabajo para encontrar la cobertura que tenga sentido para el uso real que le das a tu moto, sin pagar de más por cosas que no vas a necesitar.