Es la pregunta que más me hacen cuando alguien viene a asegurar el auto: "¿me conviene terceros completo o todo riesgo?". La respuesta corta es "depende del auto y de vos", pero vamos a la respuesta larga, que es la que te va a servir para no pagar de más ni quedarte corto de cobertura.

Qué cubre terceros completo

El terceros completo, además de la responsabilidad civil obligatoria (daños que le ocasionás a otros), te suma cobertura para tu propio auto en dos situaciones puntuales: robo o hurto total, e incendio total. Lo que no cubre son los daños parciales de tu vehículo por un choque: si le rompiste el paragolpe o abollaste una puerta, esa reparación la pagás vos.

Qué cubre todo riesgo

El todo riesgo suma a todo lo anterior los daños parciales por choque, y en algunos casos también cristales, granizo o daños por fenómenos climáticos, según la compañía y el plan que elijas. Es la cobertura más completa, y por eso también la más cara.

La franquicia: la palabra que cambia todo

Acá está el detalle que casi nadie explica bien. La mayoría de las pólizas de todo riesgo tienen una franquicia: un monto fijo que pagás vos de tu bolsillo antes de que la aseguradora se haga cargo del resto. Si tu franquicia es de, por ejemplo, 400 mil pesos y el arreglo cuesta 350 mil, en la práctica el seguro no te cubre nada. Por eso, cuando cotizamos, no alcanza con mirar el precio de la cuota: hay que mirar también cuánto es la franquicia y si tiene sentido para tu bolsillo.

Entonces, ¿cuál elijo?

No hay una respuesta única para todos, y ahí es donde entra mi laburo: comparo entre las compañías con las que trabajo (Integrity, Sancor Seguros, San Cristóbal, Meridional, ATM y Mercantil Andina) para mostrarte opciones reales, con franquicias y precios comparables, y no que elijas a ciegas.